Día 12: Ora por salud y plenitud

“Te devolveré la salud y sanaré tus heridas, dice el Señor”. Jeremías 30:17a


“Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en tu cuerpo, así como eres fuerte en espíritu”. 3 Juan 1:2


Hoy estamos creyendo por salud y plenitud en cada área de nuestras vidas.


Puede que haya algunas cosas que estés enfrentando en tu hogar que no sean sanas o estén rotas. Podría ser la salud de tus finanzas, tu salud física, tu salud emocional o podría ser la salud de alguien cercano a ti.


Hoy queremos animarte y despertar la fe en tu corazón de que Dios quiere plenitud para ti, para tu familia, tus hijos y para las familias que componen nuestra iglesia.


Plenitud = El estado de estar perfectamente bien en cuerpo, alma (mente, voluntad, emociones y espíritu). Este era el diseño original de Dios para el hombre. La plenitud es el hecho de que Dios nos restaura a la forma en que Él quería que fuéramos.


Como la oración de Pablo para los tesalonicenses, así es nuestra oración para ti. “Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva.” 1 Tesalonicenses 5:23


También oramos como Filipenses 1:6 - “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva”.


Dios quiere que caminemos hacia nuestra salvación y libertad en cada área de nuestras vidas, y que tengamos fe para este tipo de plenitud, el cual es tan importante que Jesús mismo pagó un alto precio, para que tú puedas vivir sano y pleno.


Isaías 53:4-5 - Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. […] Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados.


Mateo 8:17b“Se llevó nuestras enfermedades y quitó nuestras dolencias”.


Es esto por lo que estamos creyendo durante este ayuno - por sanidades inesperadas y testimonios de sanidades radicales.


¡Podemos tener fe en la capacidad de Dios para sanar! Él es Dios grande y podemos decir a nuestro malestar, enfermedad o diagnóstico que Dios es más grande que tú.


Jesús se deleitó especialmente en sanar a aquellos que confiaban en su poder; gente que estaba abierta y receptiva a su poder para realizar una obra poderosa. Parece que fue atraído hacia la fe de ellos.


En Mateo 9:28-30 Jesús les preguntó a los dos ciegos si creían que Él era capaz de sanarlos. Parece que quería saber qué pensaban de él, si confiaban o no en su capacidad.


“Sí, Señor—” fue su respuesta “—lo creemos”. Jesús les respondió: “debido a su fe, así se hará” y fueron curados al instante. Jesús los trató con misericordia debido a su fe y confianza en Él.


Cuando decimos “Jesús, yo creo que eres capaz de sanarme”, estamos teniendo el tipo de fe que le agrada a Él. Es casi como si pudieras oír a Jesús decir: ¡Sí! Estaba esperando oírte decir eso. Es importante para mí que creas de verdad que soy capaz de hacerlo.


Cada vez que Jesús sanaba, podíamos vislumbrar su corazón. La sanidad es una ventana al alma de nuestro Salvador; revela la profundidad de su cuidado y compasión por nosotros.


La gente acudía a Jesús en busca de sanidad porque sabían que en Él encontrarían a alguien que entendería su dolor, su frustración, su aflicción, su confusión. Su sanación surgió de su encuentro personal con una persona cariñosa y atenta. Jesús representó para ellos el interés real, la compasión y el poder.


Dios quiere que sepas que Él es capaz y está dispuesto a sanarte y a tus seres queridos. Tu Padre celestial ya te ha dado lo mejor del cielo. Así que, ¿cómo no te va a dar también gratuitamente todas las cosas, incluyendo la sanidad y la plenitud que deseas?


Dios quiere sanar tus relaciones familiares.

Dios quiere sanar tu corazón roto.

Dios quiere sanar tus finanzas.

Dios quiere sanar las heridas que alguien más te hizo.

Dios quiere sanar tu mente y tu corazón.

Dios quiere sanar tu cuerpo.


Cena del Señor: Si estás creyendo por salud y plenitud hoy, te animamos a tomar un momento para participar en la Cena del Señor. Recuerda cómo el cuerpo de Jesús fue quebrantado en la cruz para que el tuyo pueda ser pleno y sano.