Día 19: Ora por nuestros niños y jóvenes

"Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte”. Salmo 127:3


"Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán". Proverbios 22:6


Una de las cosas más importantes que haremos en Equippers es discipular a nuestros niños y jóvenes a una fe viva y personal en Jesucristo.


La Biblia tiene mucho que decir acerca de los niños - cómo son una bendición y una herencia del Señor, que debemos enseñarles y amarlos como lo hizo Jesús.


Ya sea que tengas tus propios hijos, o que hayas tenido la bendición de ser parte de la vida de un niño en otra forma, todos tenemos la oportunidad de ser una voz y una persona constante en la vida de un niño. Hay niños en nuestra iglesia que necesitan que alguien ore por ellos. Hay niños en la calle por los que nadie ora.


Cuando se trata de nuestros propios hijos (sin importar su edad), ¿cómo logramos aceptar los límites de lo que podemos y no podemos hacer para protegerlos? ¿Qué hacemos con los sentimientos de riesgo y miedo que pueden hacer que los padres pierdan el sueño?


Debemos llenar ese vacío con la única cosa que salva la distancia entre nuestras limitaciones y nuestra confianza en Dios: la oración.


Hoy, ora intencionalmente por tus propios hijos y jóvenes, y por los de nuestra iglesia y comunidad. Profetiza. Habla con palabras de vida sobre sus vidas. Lleva cada preocupación, sueño y deseo sobre ellos a Dios en una oración ferviente y persistente.


Los jóvenes de hoy son bombardeados con todas las tentaciones conocidas por la humanidad, y el enemigo está tratando de destruir su integridad. Necesitamos orar para que nuestros niños y jóvenes sean ejemplos para el mundo en su forma de hablar, su vida, su amor, su fe y su pureza. Pidamos más modelos de conducta para ellos, especialmente entre sus propios compañeros.


A lo largo de la Biblia, Dios no ha evitado comisionar y dar poder a los jóvenes creyentes. Hay ejemplos en Samuel, David, Josías y otros. En cada historia, Dios les habló a estos jóvenes creyentes y los empoderó a una edad temprana; y en cada caso ellos tomaron posesión de su fe, buscaron al Señor y siguieron sus instrucciones. Al hacer esto, Dios usó a cada uno de ellos poderosamente, sin importar su edad. Dios no teme confiar a los jóvenes el mensaje del Evangelio y darles la misión de hacer avanzar su reino. Oremos para que Dios utilice a nuestros hijos de esta manera.


Tómate un momento y considera las necesidades que conoces entre los niños, los jóvenes y las familias de tu comunidad y de nuestra nación. Dedica un tiempo a orar por ello.


Pide a Dios que mantenga a nuestros niños y jóvenes sanos y que les ayude a prosperar. Que aprendan a escuchar y seguir su voz. Que nos ayude a hacer todo lo que podamos para protegerlos, discipularlos y darles el comienzo en la vida que merecen.


Aquí hay algunas grandes promesas para orar hoy:


"Los que temen al Señor están seguros; él será un refugio para sus hijos". Proverbios 14:26


"Yo les enseñaré a todos tus hijos, y ellos disfrutarán de una gran paz".

Isaías 54:13