Día 9: Orar por provisión

"El Señor enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos y bendecirá todo tu trabajo. Tú prestarás a muchas naciones, pero jamás tendrás necesidad de pedirles prestado". Deuteronomio 28:12


Queremos recordarte hoy que todo de Dios es grande y generoso.

Grande, no por su dimensión o tamaño, sino por la magnitud de su alcance y presencia.


Él es TODO poderoso. TODO lo sabe. TODO suficiente. TODO. No hay nada más grande que eso.


Vemos su magnitud y generosidad en la creación. Hay más de 100 especies de pulpos en nuestros océanos. ¿Quién lo diría? Hay 25,000 variedades de orquídeas. Y la orquídea es sólo una de las 270,000 especies de flores.


Dios no hace las cosas a medias. Hace las cosas a gran escala. Y sin mencionar las estrellas y las galaxias.


Vemos un mundo absolutamente rebosante de variedad, belleza, esplendor y majestuosidad, porque Aquél que lo hizo fue generoso. No recortó gastos, ni lo hizo con un presupuesto. Su mundo es lujoso y abundante.

Todo lo que tiene que ver con Dios mismo y con su carácter, también se magnifica.


El Salmo 36 habla de ello:

Su amor inagotable “es tan inmenso como los cielos” (versículo 5)

Su fidelidad “sobrepasa las nubes" (vs 5)

Su rectitud es “como las poderosas montañas" (vs 6)

Su justicia es "como la profundidad de los océanos" (vs 6)


No es un Dios que dice, "doy solo lo que se necesita", sino es un Dios cuyo corazón rebosa de bondad, riqueza y deseo de bendecir. Como mucho más por encima de todo.


"Cuando abres tu mano, sacias el hambre y la sed de todo ser viviente." Salmo 145:16


Dios vive con la mano abierta. Y cuando se trata de la salvación, no retiene nada.

Somos el fruto de la generosidad de Dios y Él no nos ofreció su gracia sólo una vez. Sigue ofreciéndonos gracia, sigue ofreciéndonos amor, incluso cuando no lo merecemos.


Dios no trabaja con un sistema de "tú haces esto" y "yo haré aquello por ti".

Su gracia es abundante.

Sus promesas son abundantes.

Su perdón es abundante.

Su libertad es abundante.

Su provisión es abundante.

Todo en Él es abundante.


Así que, debido a la naturaleza de Dios, necesitamos recordar que nuestro punto de partida es la abundancia, no la escasez.


Oremos hoy desde una comprensión del carácter de Dios. Que Él es generoso. Que su punto de partida es la abundancia.


Él ya ha hecho provisión para cada área de tu vida. No sólo para tu propia vida - sino que serás provisto y suministrado para toda buena obra.


"Y Dios puede hacer que toda la gracia (todo favor y bendición terrenal) venga a ti en abundancia, para que siempre y en toda circunstancia y cualquiera que sea la necesidad seas autosuficiente [poseyendo lo suficiente para no requerir ayuda o apoyo y provisto en abundancia para toda obra buena y donación caritativa]." 2 Corintios 9:8 (Traducido de la versión AMP)