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Lleva a Jesús Contigo al Trabajo

 

Recuerdo mi primer trabajo donde había una compañera cristiana que siempre andaba hablando de Jesús a los demás empleados, pero muchas veces le faltaba tacto en como lo hacía, y para la mayoría, era como un estorbo para acercarse a Dios. Yo, como buen cristiano, compartía a Jesús con mis compañeros ¡pero de forma muy inteligente! Ja, ja, ¡para nada! Casi siempre me quedaba callado; no quería ser como esa chica. Y ahora, muchos años después, me doy cuenta de que la regué. El miedo a lo que pensarían de mí fue mi razón principal para no compartir lo que Jesús había hecho en mi vida. Aunque tal vez no fue muy sabia en su forma, al menos la chica fue valiente al abrir la boca.

 

Dios nos ha dado a muchos de nosotros una gran oportunidad de ser testigos de su amor en nuestros lugares de trabajo, o estudio. A veces, como cristianos, nos encerramos en las cuatro paredes de la iglesia, donde hay fiesta, celebración, buena música y enseñanza. Pero eso se queda ahí, en la iglesia o en nuestro grupo connect. No llevamos lo que Dios nos ha dado al trabajo. ¿Y saben qué, amigos? Estamos en la iglesia quizás 2 a 3 horas a la semana y nuestro grupo connect 2 horas, pero estamos unas 40-50 horas a la semana en nuestro trabajo. ¡Wow, qué oportunidad tenemos para ser luz y sal!

 

Lee Mateo 5:13-16

 

"Ustedes son la sal de la tierra. Pero ¿para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? ¿Pueden lograr que vuelva a ser salada? La descartarán y la pisotearán como algo que no tiene ningún valor.  Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse.  Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa.  De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial".

 

Hoy, Dios nos está invitando a ser luz y sal en nuestros lugares de trabajo. Sé que hay que ser sabios y pedirle al Espíritu Santo que nos guíe en saber cuándo y cómo, pero hoy es un buen día para decirle a Jesús: "Ayúdame en mi trabajo a ser valiente, a abrir mi boca y a mostrar a mis compañeros quién es Jesús”.

 

Es un desafío grande,  a veces nos da miedo o no sabemos qué decir o cómo ser luz y sal, pero servimos a un Dios de milagros. Ahorita que estás ayudando y buscando que Dios te use, puede ser un gran momento para tomar este paso de fe.

 

¿Has visto tu trabajo o escuela como un lugar de misiones? ¿Estás dispuesto a ser luz y sal ahí? ¿Por qué hoy no pides al Espíritu Santo algo sencillo y simple pero poderoso: "Señor, usa mi vida hoy para acercar a alguien más a ti”?. 

 

¿Qué puedo hacer hoy? 

 

  • Piensa en una o dos cosas prácticas que puedas hacer en tu trabajo o escuela para mostrar el amor de Dios a tus compañeros. Podría ser: llévales unas galletas, mostrar interés en sus vidas fuera del trabajo, invitarle a un café, o si sabes que están pasando por tiempos difíciles, preguntarles qué podrías hacer para ayudar, y, por supuesto, preguntar si puedes orar por ellos. 

  • Muestra el amor de Dios a través de tus acciones y sé amable. 

  • Finalmente, si sientes que están abiertos, invítalos a la iglesia y/o a tu grupo connect.

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