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No le Den Descanso al Señor

 

“Oh Jerusalén, yo he puesto centinelas en tus murallas; ellos orarán continuamente, de día y de noche. No descansen, ustedes que dirigen sus oraciones al Señor.  No le den descanso al Señor hasta que termine su obra”. Isaias 62:6-7

 

Suena un poco arrogante por nuestra parte que estemos continuamente presionando a Dios con nuestras oraciones, como si pudiéramos obligarle a cumplir nuestros deseos. Pero si volvemos a leer cuidadosamente la cita, dice es Su obra por la que se nos invita a insistir en oración, no la nuestra. Ahora bien, eso puede sonar redundante. Si es Su obra, entonces seguramente Él querrá que se haga y, por lo tanto, ¿por qué tendríamos que estar recordándoselo constantemente? 

 

Aunque sabemos que Dios es soberano, nos ha invitado a participar en Su obra. Nuestra fe y oraciones, cooperando con Su voluntad y autoridad, mueven montañas. (Mateo 17:20; Santiago 5:16). Una y otra vez, nos dice: que pidamos y sigamos pidiendo (Mateo 7:7), que no nos andemos con rodeos (Mateo 6:7-8), sino que simplemente pidamos según Su voluntad (1 Juan 5:14), y que sigamos insistiendo, declarando, e incluso ordenando, a todas y cada una de las situaciones y corazones que necesitan postrarse ante Su autoridad, que se lo haga (Mateo 6:10). 

 

Lee las siguientes enseñanzas sobre la oración persistente:

  • Lucas 11:1-8

  • Lucas 18:1-8

  • Efesios 6:18

 

¿En qué quiere Dios que sigas insistiendo en oración? ¿Has "dejado descansar" a Dios en algún asunto que todavía no ha terminado?

 

¿Qué puedo hacer hoy?

 

  • Pregunta al Espíritu Santo, y espera su respuesta, sobre las oraciones en las que debes insistir.

  • Anota en tu diario lo que Él te diga.

  • Comparta con otro cristiano maduro estas peticiones para confirmar que están de acuerdo con la voluntad de Dios.

  • Aparta tiempo para orar cada día y no dejes de hacerlo hasta que termine Su obra.

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